Revista Colombiana de Cirugía (Sep 2021)
Manejo de Líquidos en el Paciente Traumatizado
Abstract
Las pérdidas de volumen en el paciente quirúrgico pueden ser a expensas del espacio intravascular como ocurre en el caso de la hemorragia o a expensas del espacio intersticial como ocurre en el caso de la peritonitis o las quemaduras (1-5). Las pérdidas de líquidos corporales por deshidratación son relativamente bien toleradas, al menos en la etapa inicial, como se puede observar en los pacientes quemados o con procesos de deshidratación pura. Se requiere una pérdida importante de líquidos para que aparezcan alteraciones de los signos vitales, como se puede deducir de la Tabla 1, que especifica las cifras en mL para un adulto de 70 kg (6,7). En cambio, las pérdidas por hemorragia son muy mal toleradas, como se deduce de la tabla 2 en la que se hicieron cálculos para el mismo paciente (2, 3, 8).