¿Qué derechos para las minorías culturales?

Isegoría. 2001;0(24):15-24

 

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Journal Title: Isegoría

ISSN: 1130-2097 (Print); 1988-8376 (Online)

Publisher: Consejo Superior de Investigaciones Científicas

LCC Subject Category: Philosophy. Psychology. Religion: Philosophy (General)

Country of publisher: Spain

Language of fulltext: Spanish

Full-text formats available: PDF

 

AUTHORS

Walzer, Michael

EDITORIAL INFORMATION

Double blind peer review

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Time From Submission to Publication: 48 weeks

 

Abstract | Full Text

Michel Walzer points to the kind of conflicts that arouse between parochial groups and the body of citizens (the liberal democratic state) when facing the problem of group rights. According to him this kind of conflicts are manegeable depending on the features of groups. Thus, inward pluralized groups are able to reconise the plural identities and loyalties of its memebers and, as it follows, its accomodation causes no problem in democratic societies. The problem lies, still, in totalized and closed groups. Here there is sheer incompability, and thus settlement is much more complex. In fact, political theory has no principled answer for this problem. Walzer suggest a guide for pragmatic solutions: as far as these groups are not a threat for the democratic order that allows tolerance, they should be tolerated, and even supported in their reproduction. On the contrary, when these groups become a threat to the democratic arrangement they should by fighted against.<br><br>Michel Walzer señala, al examinar los derechos que habrían de corresponder a los grupos étnicos y religiosos en las sociedades democráticas, el tipo de conflictos típicos que se producen entre los intereses de los grupos y los intereses del cuerpo de ciudadanos (estado democrático liberal). Para Walzer estos conflictos son resolubles dependiendo de las características de los grupos. Así, los grupos que se han pluralizado son capaces de reconocer las identidades y lealtades plurales de sus miembros y, por lo tanto, su acomodación no causa ningún problema en las sociedades democráticas. El problema radica, sin embargo, en los grupos cerrados y totalizados. Aquí la incompatibilidad es manifiesta y el ajuste es mucho más complicado. De hecho, la teoría política no puede decir nada en abstracto sobre la solución de estos problemas. Walzer plantea una guía para soluciones prácticas: en tanto estos grupos no constituyan una amenaza para el orden democrático que permite la tolerancia, deben ser tolerados y quizás hasta apoyados en su reproducción. Por el contrario, cuando constituyan una amenaza para el orden político democrático deben ser combatidos.