Revista Paraguaya de Reumatología (2019-12-01)

Toxicidad ocular por hidroxicloroquina

  • Aldo Ojeda,
  • Gloria Rossana Miers Granada

Journal volume & issue
Vol. 5, no. 2
pp. 63 – 69

Abstract

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La Hidroxicloroquina (HCQ), es un fármaco utilizado ampliamente en el tratamiento de varias enfermedades reumáticas y dermatológicas. Ha demostrado mejorar la sobrevida en pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico (LES), siendo uno de los 4 fármacos aprobados por la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento de esta enfermedad. Sin embargo, la HCQ ha sido asociado con pérdida visual irreversible debido a toxicidad retiniana. La prevalencia de toxicidad retiniana es más frecuente de lo que inicialmente se pensaba, llegando al 7,5% en pacientes con más de 5 años de tratamiento y hasta el 20% luego de 20 años, utilizando métodos de screening más sensibles que los tradicionales. Los factores de riesgo para toxicidad ocular son la dosis utilizada, sobre todo con relación al peso corporal, el tiempo de tratamiento, la dosis acumulada, el uso concomitante de tamoxifeno y la presencia de alteraciones maculares previas. una vez que la retinopatía se instala definitivamente, los cambios suelen ser irreversibles, incluso después de suspenderse el tratamiento con HCQ, por lo que se recomienda un screening periódico a fin de detectar cambios precozmente antes de la alteración macular. Los métodos de evaluación tradicionales como el fondo de ojo o visión de colores no se recomiendan como métodos de screening debido a que detectan cambios de manera tardía. En su lugar, se recomiendan técnicas como el campo visual automatizado o la CD-OTC, que se deben realizar al menos anualmente a partir de 5 años de tratamiento, en ausencia de factores de riesgo. El único tratamiento efectivo de esta toxicidad es la suspensión definitiva del tratamiento con HCQ.

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