Revista Colombiana de Cirugía (Mar 2006)
Iatrogenia en cirugía ¿Cómo evitarla?
Abstract
En la actividad diaria del cirujano, la posibilidad de daño no intencional a sus pacientes está latente en todas sus intervenciones. Una vez sucedido el evento adverso, lo primero que se debe hacer es asegurar el cuidado del paciente para mitigar las consecuencias clínicas. Tanto la institución como el profesional deben acordar cómo enfrentar la situación ante el paciente si es del caso y/o la familia. No es conveniente negar lo evidente o aquellos errores que se explican por sí solos. Es aconsejable desarrollar una conversación honesta y transparente acerca del evento adverso sucedido, asumiendo la responsabilidad consecuente, al igual que brindar apoyo emocional y legal al equipo de profesionales por parte de la institución y de sus pares. La lección aprendida del evento debe ser aprovechada por la organización para generar un aprendizaje colectivo entre los pares y evitar la repetición futura de iatrogenia. Hipócrates de Cos, “El Padre de la Medicina”, el más famoso de los médicos de la antigüedad, probablemente vivió entre los años 460 y 351 a.C. Realizó la síntesis de las concepciones filosóficas existentes desde el punto de vista del médico y sus escritos han sido preservados en la Los Tratados Hipocráticos, Colección Hipocrática o Corpus Hippocraticum. Uno de sus mejores tratados es Las Epidemias. En Las Epidemias (Libro I), dice: Pero cuál de esas cosas va a ocurrir preferentemente (ausencia de crisis o sufrimientos o larga duración o muerte o recidiva de los mismos padecimientos), se debe investigar a partir de otros signos. Hay que describir lo pasado, conocer lo presente, predecir lo futuro; practicar esto. Ejercitarse respecto a las enfermedades en dos cosas, ayudar o al menos no hacer daño.